BIOGRAFIA DEL INCA TUPAC YUPANQUI

Biografía del inca Túpac Yupanqui

Fue hijo de Pachacútec y la coya Mama Anahuarque, nació en el Cusco. Después de pasar el Huarachico (rito de iniciación viril) se casó con Mama Ocllo. Desde muy joven se identificó con el ánimo expansionista de su progenitor y adquirió experiencia de guerrero y administrador, por tal razón fue designado sucesor, en reemplazo de su hermano Amaru Yupanqui. Al momento de tomar el poder, en 1471, debió tener 30 años de edad.

Siendo aún auqui (príncipe) se distinguió por sus exitosas campañas militares que lo llevaron a la anexión de diversos reinos y señoríos como Huarco (de Cañete), Ishma (de Lurín y Rímac), Colliq (del Chillón) siendo su más famosa conquista, la del Imperio Chimú, integrando al Tahuantinsuyo toda la costa norte del Perú. Su espíritu emprendedor lo llevó a incursionar en las tierras de los Chachapoyas (Selva Norte), Cañaris y Cayambis (en Ecuador) y a realizar un gran viaje marítimo a las islas de Ahuachumbi y Ninachumbi (en la Polinesia). Esta expedición duró nueve meses para luego retornar al Cusco donde lo esperaba el anciano Inca Pachacútec.

Ya en el gobierno , Túpac Yupanqui continuó la obra de su padre, expandiendo y consolidando el imperio incaico Emprendió la conquista del Antisuyo (Selva Alta o Rupa Rupa) acompañado de sus generales Otorongo Achachi y Chalco Yupanqui, logrando anexar extensas áreas ideales para el cultivo de coca y el aprovisionamiento de hierbas medicinales, plumas de aves exóticas y abundante madera.

Derrotó la gran rebelión de los collas del Altiplano y consolidó el dominio inca en la región de charcas. Avanzó más al sur y extendió el Collasuyo conquistando a los tucumanes, huarpes, cuyos, diaguitas y atacamas de los actuales países de Argentina y Chile. Estableció los límites meridionales del Imperio en el río Maule sin dedicar mucho esfuerzo en someter a los araucanos.

Este Sapan Inca también continuó la construcción de llaqtas, colcas, pucaras, callancas, tambos y la ampliación del Capac Ñan. El nuevo orden impuesto por los incas provocaban el descontento y rebelión de muchos curacas o señores regionales, Túpac Yupanqui fue duro en la represión matando muchos sublevados y trasladando a otros cómo mitimaes. La tradición incaica le atribuye la implantación del sistema de yanaconas, prisioneros de guerra que en lugar de ser ejecutados, eran llevados como personal de servicio perpetuo para la nobleza y el estado.

Túpac Yupanqui, el conquistador más grande de la historia inca, murió en 1493, envenenado en una conspiración que buscaba el ascenso de Cápac Huari, hijo de una esposa secundaria llamada Chuqui Ocllo. Los conjurados fueron descubiertos y ajusticiados por los leales a Huayna Cápac, el verdadero Hatun Auqui designado por su padre. Los descendientes del inca fallecido formaron una de las más prestigiosas y poderosas panacas: Capac Ayllu.

BIOGRAFIA DEL INCA HUAYNA CAPAC

Biografía del inca Huayna Cápac

Su nombre original fue Tito Cusi Huallpa y nació en Tumibamba (Ecuador) cuando su padre, Túpac Yupanqui, estaba en campaña contra los cañaris de la región. Cuando su progenitor fue asesinado, Huayna Cápac era todavía niño y su vida corrió grave peligro por la conspiración de Chuqui Ocllo y Cápac Huari; sin embargo el noble general Huamán Achachi protegió al pequeño heredero y logró ajusticiar a los sediciosos.

Como Huayna Cápac aún no podía asumir el poder, los orejones nombraron un Inca Rantin (regente o sustituto) para que gobierne provisionalmente; este cargo de confianza recayó en Apo Huallpaya. Lamentablemente este orejón fue descubierto en una confabulación traidora por lo que fue capturado y ejecutado por Huamán Achachi, Suyuyuc Apu del Chinchaysuyo. Después de aprobar el Huarachico, Huayna Capac recibió la mascaypacha roja, máximo símbolo del poder incaico. Su gobierno se concentró en los esfuerzos por consolidar el dominio inca en todas las regiones del imperio. En ese sentido realizó diversas campañas para debelar las rebeliones que provocaron muchos curacas. En el Chinchaysuyo dirigió personalmente la represión a los huancas, cañaris, huancavilcas, chonos y punaeños. También aplastó la rebelión de los Chachapoyas y en el extremo norte anexó hasta el río Ancasmayo, en tierras de los pastos de Colombia. Con esto alcanzó los máximos límites que tuvo el Tahuantinsuyo. Teniendo como base de operaciones a la llaqta de Tumibamaba dirigió campañas contra los tallanes, tumpis, cayambes y carangues. Al enterarse de otras rebeliones en el Collasuyo envió a su general Yasca para debelarlas y hacer construir fortalezas en la frontera con los belicosos chiriguanas (guaraníes).

Este inca puso especial interés en fortalecer la presencia inca en el norte por lo que engrandeció Tumibamba y Quito, llevó mitimaes cusqueños de alto rango, y mantuvo un gran ejército en la región con sus fieles generales Quis Quis, Calcuchímac y Rumiñahui. También amplió el capac ñan o red vial y se preocupó por mantener con buenas reservas todas las colcas y tambos del imperio. Las crónicas le atribuyen la implantación del sistema de pinacuna o piñas, conviertiendo en “esclavos” a ciertos grupos rebeldes para enviarlos a los duros trabajos en los cocales de la selva alta.

En 1527, mientras residía en Tumibamba, Huayna Cápac escuchó noticias de la presencia de individuos con grandes barbas y extraños vestidos que llegaban por el mar navegando en gigantes “casas de madera” . Se trataba de los españoles que venían en el segundo viaje de Francisco Pizarro. El Inca pidió más noticias sobre ellos, pero los barbudos de pronto dejaron de ser vistos.

En la ciudad del Cusco ejercía como Incap Rantin su hijo Topa Cusi Huallpa (Huascar), el que también había sido elegido como el Hatun Auqui oficial. Sin embargo cuando el Sapan Inca estaba por morir por una extraña epidemia, cambió su decisión nombrando como nuevo sucesor a su hijo Ninan Coyuchi, quien falleció por la misma enfermedad, la viruela, sin haber asumido el mando. Los familiares del Inca muerto formaron el ayllu llamado Tumipampa Panaca.

BIOGRAFÍA DEL INCA HUÁSCAR

Biografía del Inca Huáscar

Cuando en 1528 llegó la noticia al Cusco de las muertes de Huayna Capac y el príncipe Ninan Coyuchi, el Willac Umu, máximo sacerdote del imperio, colocó la mascaipacha roja a Topa Cusi Huallpa, llamado también: Huascar. El joven inca era hijo de Huayna Cápac y Raura Ocllo, nació en Huascarpata, al sur del Cusco y tenía experiencia administrativa por haber ejercido como Incap Rantin de su padre, mientras éste residía en Tumibamba.

A pocos meses de asumir el gobierno, Huáscar descubrió una vasta conspiración donde estaban implicados varios de sus hermanos que querían encumbrar a Cusi Atauchi, muy estimado en el Cusco. La furia del Inca fue implacable, mandó degollar a todos los conjurados entre los que se encontraban prestigiosos orejones de importantes panacas, principalmente de la saya Hanan Cusco. Para sentirse seguro Huascar se alejó de la nobleza cusqueña y se rodeó de nobles advenedizos, lo que ofendió gravemente el orgullo de los cusqueños.

La situación se agravó cuando anunció que enterraría las mallquis o momias de los incas y confiscaría las ricas propiedades de las panacas. El ambiente de descontento incrementaba la posibilidad de una rebelión: Huascar tenía muchos hermanos en diversas regiones y algunos eran sospechosos de haber apoyado a Cusi Atauchi o de preparar una nueva sublevación. Para eliminar a los hermanos rivales Huáscar los convocó a la capital para la gran ceremonia de recepción de la mallqui o momia de su padre Huayna Cápac, que llegaba desde Quito.

El auqui o príncipe Atahualpa, por consejo de nobles y generales de Tumibamaba no viajó al Cusco, sólo envió una delegación con el argumento que estaba en campaña contra ciertas tribus rebeldes del extremo norte. Huáscar humilló y dio muerte a la embajada de Atahualpa ordenando su inmediata presencia en el Cusco. Nuevamente su hermano envió un grupo de nobles con regalos y mensajes de sometimiento a su autoridad; el Inca enfurecido los mató y envió ropas y aromas femeninos para Atahualpa; esto significaba una humillación y muerte segura. El cronista Juan de Betanzos cuenta que Huáscar prometió ejecutar a su hermano por conspirador y exigió que se le considere de la saya Hurin y nunca más de Hanan Cusco, bando que apoyó a Cusi Atauchi, y ahora a Atahualpa.

Atahualpa era medio hermano de Huáscar y uno de los hijos predilectos de Huayna Cápac. Desde niño vivió en Quito y Tumibamba, por lo que era muy apreciado por los orejones del norte, los grandes generales y los señores cayambis y caranquis del Ecuador. Precisamente fueron sus parientes y partidarios quienes le aconsejaron no viajar al Cusco y más bien prepararse para la guerra y la toma del poder.

Una vez declarada la guerra Huascar envió al general Átoc, quien avanzó rápidamente al norte y ganó la batalla de Mocha , pero fue derrotado, capturado y decapitado en Ambato. Su cráneo fue revestido de oro y utilizado como vaso trofeo por Atahualpa. El Inca envió un nuevo ejército encabezado por Huanca Auqui quien fue derrotado en Tumibamba y Mullituro. El príncipe rebelde, Atahualpa, contaba con decenas de miles de soldados veteranos de las campañas del norte y con experimentados generales que le permitieron avanzar hasta Huamachuco. Desde allí envió a Quisquis y Calcuchimac para la campaña final en el centro y sur con el objetivo de destruir a los huascaristas y tomar el Cusco.

Ante la grave emergencia el mismo Huáscar dirigió sus tropas y logró victorias como las de Tahuaray y Cotabambas, sin embargo perdió la decisiva batalla de Chontacaxas; más aún, fue tumbado de su litera y tomado prisionero por el bravo general Quisquis. Los vencedores ingresaron al Cusco y dieron horrible muerte los partidarios y familiares de Huáscar, incluyendo mujeres embarazadas y niños que fueron colgados desnudos y desviscerados en su presencia.

Huáscar fue humillado, torturado y llevado semidesnudo rumbo a Cajamarca, ciudad a la que no llegó pues fue degollado en Andamarca (tierra de los lucanas, en Ayacucho) y sus restos arrojados al río Negromayo. Atahualpa, quien ya era prisionero de los españoles, ordenó su muerte, temeroso de que Francisco Pizarro lo libere y devuelva el poder.

BIOGRAFIA DEL INCA ATAHUALPA


Biografía del Inca Atahualpa

Atahualpa fue hijo de Huayna Cápac y Tocto Coca, nieta del Inca Pachacútec, por lo tanto integrante de la poderosa panaca Hatun Ayllu. Nació en el Cusco, pero desde niño residió en Tumibamba y Quito acompañando a su padre en las campañas del norte. Siendo joven mostró valentía , inteligencia y carisma, por lo que se convirtió en uno de los hijos predilectos del Sapa Inca; muy querido, además, por la nobleza norteña y los principales generales de la región.

Cuando murieron Huayna Cápac y su sucesor Ninan Coyuchi, en 1528, el Willac Umu, gran sacerdote del Sol, entregó la mascaypacha roja a Huáscar, considerando que era hijo de coya o mujer principal. Atahualpa aceptó tal decisión y sólo pidió ser designado como Incap Rantin, es decir su representante en Tumibamba.

Se sabe que había sectores de la nobleza muy descontentos por el nombramiento de Huáscar considerando que no tenía méritos suficientes y temiendo sus planes reformistas que perjudicarían los privilegios tradicionales de las panacas (ayllus reales). En 1529, el Sapa Inca Huáscar descubrió la conspiración de su hermano Cusi Atauchi, a quien dio cruel muerte junto a muchos nobles implicados. Los orejones ejecutados eran prestigiosos miembros de la saya Hanan Cusco, bando que se distanció del Inca y siguió conspirando, promoviendo una rebelión que derrocara a Huáscar. Huáscar buscando afirmar su poder y eliminar a sus potenciales rivales, exigió la presencia de todos sus hermanos paternos en el Cusco con el pretexto de la llegada de la mallqui (momia) de Huayna Cápac a la capital imperial. Los orejones, mitimaes, curacas y generales de Tumibamba y Quito aconsejaron a Atahualpa no asistir pues su vida corría peligro en el Cusco. Entonces Atahualpa envío dos delegaciones justificando su ausencia y jurando obediencia al Inca, sin embargo éste asesinó a unos y torturó a otros, acusándolos de ser parte de una rebelión que se preparaba en el norte del imperio.

La nobleza incaica de Quito y Tumibamba convenció a Atahualpa que la única salida era la guerra total contra Huáscar. Se preparó un gran ejército dirigido por los yana- generales Quisquis, Calcuchímac y Rumiñahui, y se realizó una gran ceremonia para colocarle una mascaypacha roja reconociéndolo como nuevo soberano del Tahuantinsuyo. La guerra estaba declarada y traería funestas consecuencias para el Imperio de los Incas.

Después de algunas derrotas iniciales, los ejercitos atahualpistas comenzaron su incontenible avance rumbo al Cusco, dirigidos por Quisquis y Calcuchímac. La batalla decisiva se realizó en el paraje de Chontascaxas (Apurímac, Perú) donde los quiteños lograron tomar prisionero al Sapan Inca. Las tropas vencedoras entraron al Cusco y dieron cruel muerte a muchos familiares de Huáscar, principalmente a los miembros de la panaca Cápac Ayllu (descendientes de Túpac Yupanqui) a la que pertenecía el Inca derrotado. Éste fue torturado y obligado a presenciar los horrendos crímenes para luego ser llevado semidesnudo rumbo a Cajamarca, para comparecer ante su medio hermano Atahualpa.

Atahualpa, desde sus aposentos en la llaqta de Cajamarca, celebraba los contundentes triunfos de sus tropas en el sur. Considerándose invencible, aquellos días de noviembre de 1532, permitió que unos extranjeros barbudos, que llegaron por las costas de Tumbes, ingresaran a la sierra norte y se entrevistaran con él: eran los españoles. En los Baños de Pultumarca, fue el primer encuentro entre hispanos y el nuevo Inca. Hernando Pizarro convenció a Atahualpa para asistir a una comida y entrevista con su hermano Francisco Pizarro, prometiendo devolver los bienes que habían tomado sin autorización.

El 16 de noviembre de 1532 el Inca asistió a la plaza de Cajamarca acompañado por un impresionante cortejo de 8 mil personas, pero sólo con 200 guerreros con porras y sogas para matar a los barbudos que insolentemente se hacían pasar por enviados del dios Wiracocha y partidarios de Huáscar. Al atardecer de aquel día, en la plaza, el sacerdote español Vicente Valverde le exigió al Inca su conversión a la religión católica y sus sometimiento a la autoridad del Rey de España. Atahualpa rechazó aquel "requerimiento" por lo que las fuerzas invasoras atacaron sorpresivamente con armas de fuego, caballos y espadas. Ocurrió una horrenda masacre que ocasionó al menos 4000 muertos, en medio de la cual el Inca fue secuestrado y llevado al Amaruhuasi, donde soportaría un cautiverio de ocho meses.

Al conocer la avidez de los extranjeros por los metales preciosos, el Inca ofreció un fabuloso rescate de un cuarto lleno de oro y dos de plata, por su vida y libertad. Muchas llaqtas(ciudades), templos y palacios del Tahuantinsuyo fueron dilapidados para cumplir con el acuerdo; sin embargo los españoles se repartieron el botín y prepararon la muerte del Inca. Las instigaciones de Diego de Almagro, el indio Felipillo y el cura Vicente Valverde consiguieron la sentencia de muerte para el Inca. Los cargos contra él no consideraron los usos y costumbres andinos; en realidad fueron pretextos para eliminarlo rápidamente.

Fue el 26 de julio de 1533, en la Plaza de Cajamarca, cuando el Inca fue preparado para la hoguera. Antes de consumarse la condena, Atahualpa aceptó bautizarse para que le cambien la pena y no convertirse en cenizas, pues esto le imposibilitaba convertirse en mallqui, y significaba morir definitivamente. El frayle Valverde lo bautizó en el acto con el nombre de Francisco, en honor a su padrino, el jefe de los invasores. Luego de la ceremonia el Inca fue estrangulado y su cuerpo enterrado en la capilla de Cajamarca. Los españoles reconocieron como nuevo soberano a un joven noble huascarista llamado Túpac Huallpa, para avanzar junto a él rumbo a la capital del rico Tahuantinsuyo, el Cusco.